Dicen que cuando más pasa el tiempo, más las personas nos volvemos apagadas, desteñidas, desinteresadas por lo que ocurre alrededor. Dicen que las personas cuando más viven menos cosas les gustan, más le molestan los cambios, y menos disfrutan lo que hacen. Dicen que mientras más grande es uno, menos capaz de mostrar amor te vuelves, y más acostumbrado a no recibirlo te vuelves.
Eso no es verdad.
Bajo mi experiencia, cada vez que algo malo te pasa, más capaz eres de evitar las cosas malas, por lo que tarde o temprano más cosas buenas comienzan a pasarte, y si no es así, es porque tu mismo no estas aprendiendo bien de los errores que vas cometiendo. Si una persona se vuelve apagada, es precisamente porque dejó de interesarle evitar o solucionar esos errores, y comenzaron a invadirla lentamente, haciéndola cada vez más apagada. Uno como persona jamás debe olvidarse de observar, de mirar, de sentir, de apreciar cada detalle del día, por muy monótono que te parezca, la regla de que todos los dias aprendes algo nuevo siempre se mantiene en pie, siempre eres capaz de sentir algo distinto, de ver algo distinto, de aprender a ver las cosas desde un enfoque distinto. A medida que creces es verdad que ya no ves las cosas como si fueras un niño, pero tampoco es cierto que esa forma de mirar que tienes al ser mayor es más apagada, de hecho es aún más encendida, las cosas que antes no te importaban comienzan a tener sentido, y las cosas que antes te disgustaban comienzas a entender por qué no te gustaban, y por que no podrían seguir gustándote aunque todas las personas te digan que es "lo mejor".
Yo, a mis 24 años, una edad "joven", que debería estar lleno de "cosas buenas" como el carrete, el alcohol, y salir con una y otra niña turnándolas, no estoy rodeado de eso, y sigo sin encontrarles sentido alguno, aunque personas me digan "te estas perdiendo tu juventud", ¿Qué es la juventud para ellos? ¿Inundarse en alcohol y "pasarla bien" mientras no recuerdas lo que hiciste esa noche? Por favor, tengo mejores maneras de pasar el tiempo con los pocos amigos que me quedan, los que fueron capaces de entender que no necesito de esas cosas para pasarlo bien con ellos, y que no se sientan ofendidos porque no me quiero drogar o alcoholizar por ellos. Yo, a mis 24 años, disfruto de otras cosas, disfruto de viajar a mundos sin sentido, hermosos, coloridos, cálidos, llenos de aventuras y de lagos calmados, disfruto del cielo, de las hojas mecerse, de conversaciones entretenidas y espontáneas, de pasar el tiempo junto a la persona que amo, de acariciar mi alma y ojala sacarle sonrisas a otras.
¿Volverme apagado? No, hacerte mayor no te vuelve aburrido, te vuelve una persona distinta si, pero nunca aburrido, siempre habrán personas que disfruten de lo que haces, de lo que sientes, y de lo que escribes, aunque a veces se hagan menos porque querrán "encajar" en la sociedad. Nunca se está solo en el camino, siempre habrá alguien que te quiera por como eres.
En el amor es lo mismo. El amor madura, cambia, se vuelve cada vez más intenso, cada vez más acogedor, mas hermoso, más envidiable, más fuerte. Tú, quien me ha soportado durante todos estos años, eres la que mejor entiende esto. Cada vez que peleamos, cada vez que nos decimos te amo, cada vez que nos acariciamos, nuestros lazos se vuelven cada vez más fuertes, más rojos, capaces de aguantar cualquier dificultad. Mientras más tiempo paso contigo, más entiendo lo que significa crecer, tener una persona que te ama a pesar de todo, y que si vale la pena luchar por quien amas, darlo todo y nunca rendirse. Quizá hubieron veces en que sentimos que casi se termino, pero hoy sé que entiendes al fin por qué nunca solté tu mano, por qué siempre te sostuve aunque intentaste soltarte, y decir te amo es poco. Te amo y te anhelo a tal punto que quiero que mis hijos y mi vida y mi alma se inunden de ti, quiero que tu, mi mujer, seas la compañera de mi vida por siempre.
La gente no va a entender que aunque pasen mil años nuestro amor no haría más que fortalecerse, así como cualquier amor que realmente se quiera. Que estas entradas nunca dejarán de venir. Si son menos frecuentes no es porque no lo sienta, sino porque soy una persona que odia la rutina en todas sus formas, y no quiero escribir siempre lo mismo, prefiero sentir nuestro amor, disfrutarlo, sentirlo, y luego soltarlo en forma de palabras lo que alcance a definir con mi mente limitada, cada fase, cada proceso, cada etapa de crecimiento que este sufra.
La gente no se vuelve más apagada a medida que crece, la gente aprende a apreciar la vida en formas que antes nunca se hubiera imaginado, y se vuelve más alegre, más sabia, y más optimista frente a la vida, y obviamente más fuerte. Es eso, o morir consumido en la vida cotidiana, ocultándote tras las fiestas y el alcohol del fin de semana, tu unica vía de escape de la vida real que tanto se odia hoy en día, en vez de arreglar y ordenar todos sus problemas y hacer de tu vida un lugar mejor.
No corras de tu vida, arréglala.
Nunca te olvides de sentir.