sábado, 28 de julio de 2018
Showing
Conocerse a uno mismo está dentro de las cosas que son más difíciles de lograr en esta vida. Todavía estoy de acuerdo con eso.
Aunque ya no lo veo como algo malo, ni como algo imposible. Bueno, quizá imposible sí, porque somos personas, y las personas cambian constantemente cuando son honestas con ellas mismas, como yo estoy aprendiendo a serlo.
Pero no puedo decir que sea algo malo. No es ya algo frustrante saber que me conozco poco, y que quizá nunca me conozca de verdad. No es malo para mí saber que quizá nunca me sienta tan acompañado como quiero sentirme, rodeado de gente que es tan distinta a uno mismo, con ideas sobre esta vida que aún no puedo entender, o puntos de vista que no voy a poder compartir o implementar en mi vida, por mucho sentido que tengan no me gustan...
El problema es dejarse llevar por todo sin intentar controlar lo que pasa. Aceptar que este es el camino que quiero recorrer y que no importa lo que me diga el resto. Si me hago daño, me haré daño. Si sufro, sufriré. Si algo malo pasa, no me arrepentiré. Si algo bueno pasa, lo agradeceré y lo disfrutaré como se debe.
Aceptar de a poco que como persona hay un conjunto de colores que te define. Involuntariamente tiendes a dirigirte hacia un extremo de algo, más que al otro. Lo importante es no ocultar ese hecho, lo importante es tener el valor de ser azul cuando todos consideran que ser verde es lo mejor. Porque a ti te gusta el azul, o cualquier otro color. Y si quieres ser verde como el resto está bien, pero nunca debería hacerse para complacer a otra persona, o para cumplir sus expectativas, o para aparentar por algún miedo.
Es difícil aceptarse a uno mismo. Liberarse de todos los miedos y prejuicios que implican ser de una u otra manera, y pararse frente al mundo diciendo "yo soy así". Es difícil porque cuando la gente hace eso y dice "yo soy así", es muy complicado no volverse intolerante hacia el resto de personas que es distinto a ti. Es difícil no querer criticar a los demás de la misma manera que ellos te habían criticado a ti tanto tiempo. Hay un resentimiento dentro de cada persona incomprendida que es muy difícil de superar y eliminar. Un resentimiento que va a contaminar todo tu crecimiento como persona si lo dejas estar ahí...
Y de la misma manera, hay gente que dice "yo soy así" y esa es su excusa para no mejorar como persona, para autoplocamarse depresivos o flojos o glotones o abusivos o mandones, y no hacer nada para intentar disminuir o solucionar ese lado malo que tienen... dicen "soy así", y se olvidan de crecer como personas, de aprender, de cambiar, de recordar respetar y aceptar las diferencias del resto...
Es todo tan subjetivo en ese sentido, que no se va a poder entender de una manera universal... todos tienen que recorrer su propio camino, a su manera. Lo que resulte con uno mismo puede no resultar con otras personas, después de todo no somos máquinas que fueron hechas iguales, cada persona es un mundo.
Aunque si tuviera que ponerlo con mis palabras:
Es importante conocerse, y mostrarse siempre como uno es, y estoy aprendiendo a hacerlo. Es importante saber lo que te gusta y lo que no, y mostrárselo al mundo. Lo que amas, lo que odias, lo que te hace sentir bien, lo que te hace enojar. Si algo te hace enojar al punto de ser furia, tienes que aprender a controlarlo, a reducirlo, hasta que puedas mostrar tu enojo sin perder el control, pero no esconderlo por completo. Si una parte de ti le hace daño a otra persona, tienes que aprender a controlarla, o si te sientes dañado por algo, tienes que aprender a decirlo, a hacerlo saber. A veces es difícil recordar que nadie puede leernos la mente como para que adivinen lo mal que estamos, o lo mucho que algo nos disgusta. Y es importantísimo recordárselo al resto, mostrarles siempre lo que nos agrada y nos disgusta, porque todos nos juramos el ombligo del mundo, y se nos olvida que somos todos olvidadizos, y olvidamos fácilmente cosas de las demás personas, por muy cercanas que sean.
Es difícil conocerse a uno mismo. También es igual de difícil no esconder ese conocimiento tras un muro, y que el resto pueda verlo. Pero he visto lo bien que hace cuando logras hacerlo y mantenerte así, libre y sin muros tras de ti que te escondan del mundo. Mostrándole a todos quién eres de verdad, aunque no te conozcas por completo, muestra lo que sabes.
miércoles, 4 de julio de 2018
Halfway
Mitad de año ya, se pasó tan rápido a fin de cuentas, y es un poco difícil hacer un balance de mi vida en este momento, pero creo que de a poco todo se está poniendo mejor, aunque hay más subes y bajas que de costumbre.
No suelo escribir cosas así a mitad de año, siempre habían sido momentos caóticos para mí, donde suele atraparte todo lo que pasa a tu alrededor y simplemente te olvidas del tiempo, y cumples obligaciones, y vas de un lado para otro, y lo único importante es vivir y seguir adelante, hasta que se acerquen fechas más festivas o tengas un momento para respirar.
Este año para mi ha sido todo lo contrario, ha sido el año en el que más he respirado de todos los demás, y me he podido dar cuenta de aspectos de mi vida que había dejado enterrados y que no había tocado de hace muchísimos años.
Cosas malas de mi personalidad que por conformismo había dejado estar.
Cosas buenas que no había podido resaltar.
Cosas que antes de darme cuenta ya me hacían llorar, por la pena que sentía de que a pesar del tiempo nada había cambiado...
No sé, quizá no haya sido el año más productivo académicamente, o profesionalmente, y la verdad es que eso se ha retrasado tanto que no puedo dejar de pensar que por poco toma el peor camino posible, pero por el lado de mi avance personal... he descubierto tantas cosas, que creo que puedo decir que he crecido un montón, más de lo que pensé...
Aunque estoy mucho más sensible que antes. Ya no soy ese pilar inquebrantable que a muchos les gustaba que fuera. Ahora siento mucho cada cosa que me dicen, o cada cosa que me pasa, como si estuviera recibiendo todo sin ningún filtro o ninguna máscara.
Y duele más.
Pero también se siente mejor cuando las cosas son buenas.
Es una forma de vivir tan distinta a lo que estaba acostumbrado, y aún así siento que mi esencia no ha cambiado, es sólo que creo que de a poco me estoy volviendo más fuerte de verdad.
Hay gente que miraría este año mío y diría que ha sido una total pérdida de tiempo.
Yo puedo decir con toda seguridad que ha sido un año intenso, realmente intenso, y eso no es malo.
Hoy me quebré un poco y lloré por una discusión con mi madre, y después de todo, me puse a pensar que hace mucho tiempo que no lloraba tan libremente. Y eso es bueno, a pesar de todo es bueno.
Ya no tengo encima esa maldición que no me dejaba llorar sin importar lo mal que me sintiera.
De a poco puedo mostrar mejor lo que siento al mundo.
No suelo escribir cosas así a mitad de año, siempre habían sido momentos caóticos para mí, donde suele atraparte todo lo que pasa a tu alrededor y simplemente te olvidas del tiempo, y cumples obligaciones, y vas de un lado para otro, y lo único importante es vivir y seguir adelante, hasta que se acerquen fechas más festivas o tengas un momento para respirar.
Este año para mi ha sido todo lo contrario, ha sido el año en el que más he respirado de todos los demás, y me he podido dar cuenta de aspectos de mi vida que había dejado enterrados y que no había tocado de hace muchísimos años.
Cosas malas de mi personalidad que por conformismo había dejado estar.
Cosas buenas que no había podido resaltar.
Cosas que antes de darme cuenta ya me hacían llorar, por la pena que sentía de que a pesar del tiempo nada había cambiado...
No sé, quizá no haya sido el año más productivo académicamente, o profesionalmente, y la verdad es que eso se ha retrasado tanto que no puedo dejar de pensar que por poco toma el peor camino posible, pero por el lado de mi avance personal... he descubierto tantas cosas, que creo que puedo decir que he crecido un montón, más de lo que pensé...
Aunque estoy mucho más sensible que antes. Ya no soy ese pilar inquebrantable que a muchos les gustaba que fuera. Ahora siento mucho cada cosa que me dicen, o cada cosa que me pasa, como si estuviera recibiendo todo sin ningún filtro o ninguna máscara.
Y duele más.
Pero también se siente mejor cuando las cosas son buenas.
Es una forma de vivir tan distinta a lo que estaba acostumbrado, y aún así siento que mi esencia no ha cambiado, es sólo que creo que de a poco me estoy volviendo más fuerte de verdad.
Hay gente que miraría este año mío y diría que ha sido una total pérdida de tiempo.
Yo puedo decir con toda seguridad que ha sido un año intenso, realmente intenso, y eso no es malo.
Hoy me quebré un poco y lloré por una discusión con mi madre, y después de todo, me puse a pensar que hace mucho tiempo que no lloraba tan libremente. Y eso es bueno, a pesar de todo es bueno.
Ya no tengo encima esa maldición que no me dejaba llorar sin importar lo mal que me sintiera.
De a poco puedo mostrar mejor lo que siento al mundo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

