lunes, 28 de noviembre de 2016


De a poco.
Muy lentamente.
Vas dándote cuenta que el mundo a tu alrededor no es el mismo.

De a poco.
Muy abruptamente.
Vas acostumbrándote al mundo que ha cambiado.

Suavemente.
Incómodamente.
Buscas respuestas en tu interior, porque siempre están allí.

Repentínamente.
Violentamente.
El mundo te golpea, no es hora de descansar.

Junta fuerzas, es hora de pelear.

miércoles, 23 de noviembre de 2016


Te amo mucho amor, con todo de mi.
Han sido días lentos para mi, en los que a veces he soñado feo, en otros sólo estudio o disfruto del día nublado, pero por lo general todo sigue su curso normal, sin cambios o problemas, y eso me tiene un poco desconcertado porque estas fechas siempre han sido algo caóticas para mi, y esta vez no  tanto.
Supongo que siempre podemos relajarnos y disfrutar del buen tiempo sin pensar en nada mas u u.

Gracias por estar siempre conmigo amor, te amo mucho.
Eres un gran apoyo para mi u u

martes, 15 de noviembre de 2016

Amor Lento.


Por alguna extraña razón, siempre han surgido preguntas muy absurdas en mi cabeza. Algunas tienen poco sentido, tan poco que se me olvidan a los segundos, pero otras me dejan divagando durante todo el día, pensando y pensando si realmente la pregunta que apareció en mi cabeza puede ser respondida.
Pues... el otro día, apareció una de esas preguntas, y me hizo recordar muchas cosas que han pasado y que lentamente nos han transformado.
La pregunta es simple, y se me ocurrió un poco después de nuestro aniversario, recordando que ya llevamos más de seis años juntos como pareja.
¿Puedes definir nuestra relación con una palabra?

Cuando lo piensas detenidamente, uno puede intentarlo. Podría definirla con "tranquilidad", recordando que siempre estuviste ahí para mí, y que me has dado ese lado de mi vida que siempre me ha faltado, esa seguridad de saber que tienes a alguien a tu lado y ese alguien no se irá, que siempre estará apoyándote. También en la tranquilidad que me das con ese amor tan cálido que tienes, que podemos simplemente mimarnos y cerrar nuestros ojos, solamente preocupandonos de sentir mientras el día pasa lento y tranquilo, y cómo algo tan simple como una caricia puede volverse tan adictivo y reconfortante...
Podría conformarme con eso, y decirte que te amo con lo más profundo de mí, pero no sería justo para todo lo que ha sido nuestra relación, ¿no? Estaríamos dejando muchas cosas afuera, muchas cosas que han sido muy importantes para todo lo que hemos pasado.
Nuestro amor, al igual que todo lo que dura mucho tiempo, se ha ido transformando, ha ido cambiando. Ha ido creciendo, ha cambiado de ser "eufórico", a ser "feliz", a ser "impaciente", luego "tranquilo". Nuestro amor ahora es una mezcla de muchas cosas, muchas bromas, muchas palabras, muchas caricias, muchas noches, muchas peleas y muchas superaciones. Hemos aprendido lentamente el uno del otro, nos hemos entendido, hemos crecido juntos como personas. No es algo de lo que cualquier persona pueda jactarse, pero nosotros logramos superar muchas de las barreras que las parejas pasan, y lentamente fuimos amándonos más y más con el paso del tiempo.
Tu cambiaste, yo cambié, nuestro amor también cambió, pero lo esencial sigue allí, y nuestro amor sigue creciendo y creciendo con cada día que pasa. Y no va a dejar de hacerlo mientras sigamos juntos así como ahora, con nuestros corazones tan apegados que parecen uno. Es lindo saber que alguien te ha acompañado durante todo este tiempo.

Pensando en todas esas cosas, sería injusto definir nuestra relación con una palabra, ¿no? Estaríamos ignorando tantas cosas... memorias y sentimientos que siempre llevo conmigo, a los que lentamente se agregan más mientras vamos viviendo. Eso me gusta de todo esto, que ambos hemos ido haciendo de este amor nuestro hogar, y que te siento tan cerca mío, que creo que no podría sentirme solo ni aunque lo intentara.

Así, con un amor lento y dulce hemos ido avanzando en el río del tiempo. Un amor que crece lento y seguro, que se siente lento, que se disfruta con tiempo, que al igual que las plantas requieren de cuidado, y tanto tiempo pasa que no te das cuenta que tu retoño se volvió un fuerte arbusto lleno de flores.

Llevamos más de seis años disfrutando de este amor lento ya, y sé que aun nos quedan millones más, porque así es como se siente. Llevamos seis años en los que han pasado muchas cosas, pero ambos siempre hemos estado el uno para el otro, y no hemos parado de amarnos en ningún momento.

Son seis años en los que tu me has amado, y yo te he amado. Y es verdad, se siente poco, y de verdad no parecen seis años, pero eso es porque todo lo que se disfruta tiende a sentirse que pasa muy rápido el tiempo.
Un amor lento que hace que tu tiempo vuele... extraño, ¿cierto? Era de esperarse, salido de dos personas tan extrañas como tu y yo, pero lo vale.

Y serán millones de años más, porque no podría aburrirme de una persona tan linda, tierna, y fuerte como tú.
Serás mi mujer por siempre.
Y yo te amaré como hoy, pero lenta, dulce y constantemente más y más, por siempre y para siempre.

Te amo mi amor, sigamos caminando juntos este extraño camino de la vida.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Castillos de Arena


Cuando era chico, siempre pensé que el mayor desafío me lo encontraría en el aspecto social, tratando de encajar en ese mundo pasado tan extraño y muy muy distinto a como lo es ahora. Era mi mayor preocupación, y con el tiempo me di cuenta que dejó de serlo, porque sin darme cuenta encajé en un lugar, luego en otro, y luego en varios más.

Cuando llegué a la media, pensé que mi mayor desafío sería llegar a la mejor universidad posible (a través de esa estúpida prueba), y que desde allí todo iría bien, pues los estudios siempre se me dieron bien, y no necesitaría más que ponerle siempre ánimos, muchos ánimos, para no caer en problemas de motivación, una de mis grandes debilidades. Quedé en una buena universidad, y me di cuenta de que no era eso lo que importaba, sino lo que la carrera que estudiabas te daría. Al escalar ese muro me di cuenta que no era el fin, y que un paisaje aún más desafiante se alzaba ante mí, y en el horizonte un muro aún más aterrador que el que acababa de superar. No terminé esa carrera en la que tanto me esforcé por quedar, pero si encontré la carrera por la que sentía vocación.

Cuando llegué a esa segunda universidad, pensé que mi mayor desafío sería encontrar lo que realmente me gustaba de entre las millones de opciones y ángulos en los que uno puede dedicarse como profesional. Pensé incluso que podría parar una vez terminara la universidad, darme un descanso, reordenarme, prepararme para la “aburrida vida de un adulto”, ese vaivén de trabajar, carretear y descansar porque estás tan agotado de trabajar y carretear que no te da para más. Así me habían pintado el mundo adulto, y me aterraba volverme gris y repetitivo como nunca lo imaginé, atrapado en ese círculo vicioso de personas que sólo saben copuchar lo que pasó en el carrete pasado mientras trabajan,  y sólo saben hablar y quejarse/elogiar  su trabajo mientras carretean.

Ahora, casi terminando esa segunda universidad, me doy cuenta que no es necesario ser parte de ese círculo para ser un adulto. Puedes ser como lo desees y el mundo jamás te lo reprochará mientras cumplas con tu trabajo. Que este mundo es más que eso. Que lentamente mientras vas creciendo, vas agregando tus granitos de arena a tu alrededor. Que luego, cuando sepas lo que quieres hacer, sin importar lo que eso sea, puedes tomar esos granitos de arena y armar tu castillo de arena, basado en todas las cosas que has vivido. Que quizá no seas recordado por la eternidad, y tu castillo de arena se lo va a llevar la marea del tiempo, pero lo importante es estar siempre construyendo tu castillo de arena. Que sea tu orgullo, que la gente lo mire y diga que es un hermoso castillo, que es capaz de identificar los detalles y la forma y preguntarse por qué la eligió, por qué es así. La gente podría tomar cosas que le gustó de tu castillo y agregarlo al suyo si así lo desea, tú puedes tomar ideas de otros para agregarlas al tuyo, no importa, lo importante es estar siempre construyéndolo.

Porque ese castillo te define, te identifica, ese castillo de arena será lo que quedará cuando tu ya no estés. Ese castillo de arena será la fuente de inspiración de muchas personas más que quieran seguir tu camino, que quieran tomar cosas de tu camino para hacer el suyo aún más interesante. Ese castillo de arena narrará toda tu historia, y con el tiempo desaparecerá como todo lo hace.
Pero otros castillos de otras personas serán construídos con la arena de ese castillo. Y los granitos de arena que tu agregaste, así como los de muchas otras personas más estarán allí. Así es como avanza esta vida, y es por eso que una vida nunca será igual que la otra.


Escalar muros cada vez más altos, y construir castillos de arena cada vez más imponentes.

Despertar


Volví.

Han pasado muchas cosas desde que dejé de escribir aquí. Más que nada cosas dentro de mi cabeza, que empezaron lentamente a crecer y de las que me he estado ocupando hasta ahora que al fin tengo los ánimos para escribir.
Fuera de mi cabeza no ha pasado nada malo, afortunadamente, y tengo mucho que agradecer por eso, el mundo se ha portado mucho mejor de lo que pensé conmigo.

Dejaré esto por aquí para hacer este pequeño anuncio, y ya mañana comenzaré a hacer entradas más largas, especialmente para ti amor, que pasaron dos cosas muy importantes en octubre y no escribí nada sobre eso aquí. Te mereces algo que salga de lo más profundo de mi, y espero que te guste!
Te amo mucho, perdona por no escribirte en todo este tiempo, seguro lo extrañabas un montón.