viernes, 30 de junio de 2017
Creo que tengo que aprender a tomarme las cosas más lentamente otra vez. Dejar que el viento me lleve donde sea que tenga que ir por un momento, y dejar de pensar tanto en todo. Es eso o volverse loco intentando hacer todo a la vez.
Aprender a dejarse llevar por un momento, mientras se aprecia el alrededor al mismo tiempo. Avanzar paso a paso lo que se tiene que hacer, hasta que ya no queden cosas que hacer, para poder empezar cosas nuevas y repetir el ciclo. Siempre creciendo, siempre aprendiendo.
Aprender por primera vez en mi vida a no dejar cosas pendientes.
Aprender por primera vez a cerrar los ojos, y no pensar en nada.
Y dar el salto, creyendo que podrás volar.
lunes, 19 de junio de 2017
Force User
Si tuviera que agregar algo, es que los sueños, el amor y la esperanza son a mi opinión las fuerzas que más nos mueven a hacer cosas, a cambiar cosas, a lograr cosas, a superar cosas.
Y a la vez es tan, tan, tan difícil no ser consumido por estas fuerzas gigantescas, son una fuerza tan grande que no se puede controlar, pero que tenemos que intentarlo si no queremos que nos devoren por completo, y nos conviertan en algo que jamás quisimos ser.
A veces me pregunto qué son esas cosas que se roban mis energías, como si no quisieran que avanzara, que me encontrara en el camino que estoy recorriendo.
A veces también creo que soy yo el problema, y no el mundo como muchas veces lo siento, que soy yo el que deja de esforzarse como debería, el que no se toma en serio nada, el que deja simplemente que el mundo se mueva a su alrededor, y que por pura accióndelmundo-reacciónquemeinfluye termine avanzando al ritmo mínimo que la vida me está pidiendo.
Muchas veces me gustaría poder dejarlo todo con tal de perseguir algo, pero no soy ese tipo de persona, pienso demasiado en todo, le doy vueltas millones de veces y me pregunto qué sería de la gente que dejaría en el camino, que sería de mi sin esas personas, en qué momento de mi vida comenzaría a arrepentirme de haber vivido de esa manera.
Y de la misma manera, me pregunto cuándo comenzaré a arrepentirme de estar viviendo como ahora, casi a la deriva, sin saber lo que va a ser de mí una vez termine este año que vuela como ningún otro.
Ayer eran finales de Mayo, hoy es el tercer tercio de Junio, y tengo que admitir que ese tiempo fue un tiempo en el que no hice absolutamente nada productivo.
La gente diría "oh, pero avanzaste tu tesis, colaboraste en otros trabajos", pero eso es sólo la reacciónquemeinfluye, sé que yo debería ser capaz de hacer mil cosas más, que si de verdad pusiera mi 100% podría estar mucho más alto de lo que hoy estoy, que si pudiera por un momento dejar de ser arrastrado por esta falta de energía que me ataca siempre que quiero alcanzar algo, que me condena a lo de siempre: dejar todo a medias, nunca terminar nada, empezar cosas nuevas y no ver cómo terminan porque son dejadas de lado por otras cosas nuevas que se empiezan. Y así vamos, acumulando cosas pendientes, abrumándome solo por querer terminarlas, por no poder terminarlas porque mientras las avanzo veo a mi lado que hay mil cosas más que faltan por terminar. No, es una parte tan destructiva de mí que quizá no lo sería si tuviera gente que terminara esas cosas que deseo ver terminadas.
Pero por un lado soy un egoísta que no es capaz de confiarle a nadie su trabajo, porque cree que no serán capaces de hacerlo tan bien como yo, o que lo orientarán en una dirección completamente distinta a la que tenía pensada, aunque quizá la que ellos pensaron sea mejor que la mía, yo no estaría conforme. Me invadiría la duda de qué hubiera sido de ese trabajo si lo hubiera terminado como debería.
Y por otro lado está en que la mayoría de las cosas pendientes son cosas que se hacen solo. Escritos, dibujos, mi tesis, los proyectos paralelos, ayudar a la familia.
Este año es el final de una muy larga etapa. Y yo sigo estancado como en los principios de esta. Soy un inconformista que no puede ver las cosas que ha logrado, porque hay muchas otras cosas pendientes por hacer, y la lucha con esa parte de mi que se roba mis energías continúa.
Una vez derrote a ese lado de mi... no voy a poder parar. No voy a poder parar de avanzar. No voy a ser la misma persona, voy a seguir ciegamente hacia donde quiera ir y nadie va a poder detenerme, voy a tener tantas energías que esta convicción que tengo de que soy capaz de todo se va a hacer realidad...
Y me da miedo.
Me da miedo perder lo más importante para mí si sigo ese camino. Me da miedo nunca más poder ver las cosas con la calma y tranquilidad que lo hago ahora, no poder disfrutar nada nunca más, obsesionado con empezar y terminar cosas, perdiéndome todo el viaje de por medio...
Quizá eso en mi interior que me roba mis energías es lo que me frena de ese destino, lo que me frena de ser la persona "talentosa" que todo el mundo quiere que sea, y a la vez me protege de vivir un futuro donde nada importa.
O quizá sólo estoy justificando mi flojera. Sí, eso dirían los demás. Les costaría comprender cómo una persona tiene tanto miedo de convertirse en un adulto.
El problema es que yo ya soy un adulto. Que mira a los que ya siguen el camino que tengo pensado seguir, y se da cuenta de todo lo que yo tengo y ellos no tienen, y todo lo que ellos tienen que yo tengo, y duda y duda y duda de si vale la pena hacer el intercambio para seguir ese camino, o si es posible encontrar otro camino que me lleve al mismo lugar sin necesidad de sacrificar tantas cosas...
Ellos son tan capaces de hacer todo...
Y a la vez son tan incapaces de mirar de verdad nada...
Bueno, apostemos a que de alguna manera, como siempre ha pasado, logre superar esta crisis, y me convierta lentamente en lo que de verdad quiero ser.
Y no ser devorado por el mundo en el camino.
Y no ser devorado por mi mismo en el camino.
Y no ser devorado por mis sueños en el camino.
martes, 6 de junio de 2017
Wish
Deseando lo mismo, pero en mundos separados.
Así nos llevamos, tú y yo, deseando traer a la vida real ese mundo que tanto hemos protegido y mantenido a lo largo de los años, manteniendo la esperanza de que se merece un lugar en nuestro futuro.
Caminando por lugares distintos, pero dirigiéndonos al mismo lugar.
Así avanzamos, tú y yo, creyendo en cosas en las que nadie más cree, en cosas que la gente desearía creer pero tiene miedo de intentarlo, conociendo lo que se sufre en este camino, viendo por lo que pasamos nosotros, y al mismo tiempo negando completamente lo singularmente dulce que estos caminos se sienten muchas veces, esos momentos que hacen sentir que sí, todo esto vale la pena, que toda lucha tiene su recompensa, que todo viaje tiene un destino.
Sosteniendo dos mitades distintas, pero pertenecientes al mismo sueño.
Así vivimos, tú y yo, olvidando muchas veces que lo hacemos, pero de todas maneras haciendo que todas nuestras decisiones se dirijan a la unión de ambas mitades, acostumbrados a cargar con ese peso, sintiendo la liberación cuando esas mitades se unen momentáneamente, sabiendo lo bien que se sentirá cuando ese peso se vaya por siempre, porque dejará de ser un peso, serán alas que nos elevarán al cielo.
Cuidando de nuestros corazones, pero el mío contigo, y el tuyo conmigo.
Así nos amamos, tú y yo, con una cálida llama que mantiene abrigados nuestros corazones hasta en los momentos más fríos. Con un sabor dulce que llena el alma, y un sabor salado que alivia el alma cuando ese dulce se vuelve desagradable. Con una fuerza capaz de derribar realidades y romper convenciones hechas por gente conformista. Con la insistencia de una vela que no se apaga ni ante los vientos más huracanados. Con una capacidad de cambiar tan sutil que ni tu ni yo nos damos cuenta, pero el cambio siempre hace todo mucho mejor.
Deseando lo mismo, pero en mundo separados.
Yo deseo, mi amor, amarte por siempre, que me ames por siempre, que vivamos juntos el resto de nuestras vidas y la vida después de la vida y las vidas que vengan después de esa vida. Que luchemos contra cada muro que se nos interponga en el camino, tomados de la mano, afrontando juntos cada pena, y disfrutando juntos cada alegría.
Yo deseo, vida mía, que a pesar de todo lo que pase, seamos felices juntos, y siempre sintamos esa extraña paz y tranquilidad que se siente en tu interior al saber que tu persona importante te ama, con la misma intensidad que la amas tú, y que a pesar de lo que este mundo nos quiera pintar que todo amor debe ser desinteresado, hay poquísimas cosas que se sienten tan bien como un amor correspondido.
¿Y tú amor, deseas lo mismo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



