domingo, 26 de agosto de 2018

Mi historia con Touhou


Tengo ganas de contar una pequeña historia que me pasó, con una serie de juegos que conocí realmente de pura coincidencia, y que no para de sorprenderme aún hoy de la suerte que fue, y de la forma en que se dio encontrarme con esa franquicia. Es una pequeña historia de mi vida sobre cómo conocí uno de mis juegos favoritos actualmente.

Nunca fui de grupos de amigos muy abiertos. Tampoco de unirme a comunidades o de andar buscando en Internet a gente con gustos similares a los míos. Aun hoy no lo soy, y es más que nada porque soy demasiado tímido en un principio como para admitir que algo me gusta tan de frente. También siempre fui bueno para los juegos. Tan así que la gente se aburría de jugar conmigo en los juegos que puedes jugar en contra, porque siempre terminaba ganando aunque no conociera el juego de antes, siempre fui una persona que aprende demasiado rápido todo, así queee... me quedaba jugando más que nada los juegos que son de un jugador, y siempre me gustaron los juegos con desafío. En los tiempos que iba al colegio, juegos como Chrono Trigger, Super Metroid, Megaman X, Starcraft, Ragnarok Online, Donkey Kong, Mario, Super Smash Bros, Final Fantasy, Devil May Cry y Resident Evil llenaban mis gustos por los desafíos y de pasarlo bien al mismo tiempo, relajado con mis amigos.

Eso, hasta que un amigo me mostró un fangame que pareciera que era muy famoso, que se llama I Wanna Be The Guy. El juego era un platformer que tiraba la dificultad al extremo para esos tiempos, y se hizo famoso por ser un juego difícil y un homenaje a los juegos al mismo tiempo. Un juego que luego de morir miles y miles de veces le fui tomando el gusto y aceptando el desafío, hasta que lo terminé. El juego era así:


¿Y qué tiene que ver todo eso con Touhou? Nada, The Guy en ningún momento hace alguna referencia a ese juego. Pero al final, gracias a este juego terminé conociendo a Touhou. ¿Por qué? Porque también en ese tiempo estaba muuuy involucrado en la música, tocando guitarra seguido y soñando que tendríamos una banda con mis amigos que rindiera. Y en mi primer año de universitario empecé a tomarle el gusto a escuchar música de juegos también de vez en cuando. Vagando en YouTube, me encontré con lonlonjp, un tipo que hacía covers en guitarra acústica hermosos, de canciones de juegos que conocía. Y también me encontré con Verdegrand, un tipo que hacía lo mismo, pero con piano. Y fue él, el que hizo un medley de canciones de juegos que aparecían en I Wanna Be The Guy y otros similares que salieron luego del éxito de ese. Yo en ese entonces no tenía idea que existían más juegos como ese, hasta que vi el medley de Verdegrand.


Casi al final del video, una canción que hace que tocará pero no toca, y que muestra un juego similar a The Guy, pero con una chica llamada Reimu de protagonista, me hizo invadir la curiosidad y buscar en Internet. ¿Otro juego parecido a The Guy? ¡Tengo que jugarlo! Pero nunca lo jugué, porque primero terminé buscando la canción que iba a tocar pero no tocó, Reach For The Moon, Immortal Smoke, de Touhou Project 8: Imperishable Night. Busqué en YouTube, encontré el juego donde aparecía la canción, y al ver cómo era el juego, quise jugarlo veinte mil veces más que The Guy. La etapa donde sale la canción, y lo que encontré (aunque el video que encontré en ese tiempo era mucho peor) era esto. Y de verdad recomiendo que se vea entero, para que se me entienda bien ;_;


Fue amor a primera vista, prácticamente. Los colores, los patrones de las balas, la dificultad, lo largo y desafiante de los jefes, lo lindo del escenario y los personajes, el arte del juego, la músicaaaa, la manera genial de ver todos los patrones y cómo el jugador esquivaba todo como si pudiera esquivar gotas de agua bajo la lluvia, te dejaba pensando "cómo mierda esquiva todo esooo! Por qué los jefes no mueren, tantas fases!!  Tengo que lograr algo así!". Lo más parecido a eso que había jugado antes era el The Red Star, y Touhou lo superaba mil veces para mí. Todo encajó de tal manera que busqué por todos lados donde bajarlo, y terminé jugándolo primero en la dificultad más fácil, porque era muy difícil para mí, hasta que luego de muchas muertes e intentos fallidos logré terminar el juego en Normal. Para mi es un juego hermoso y desafiante, en todo sentido. Aunque como era el 8, no fue el primero que jugué, porque encontré el 6 también, y empecé con ese porque se veía más "fácil" a mi punto de vista. Por eso, y también porque el jefe final de ese juego me impactó todavía más a mi punto de vista ;_;


Y al final, bueno, terminé jugando primero el 6, después el 8, y cuando ya la dificultad me superaba o quería un desafío nuevo, terminaba buscando otro juego de la serie cuando quería más de juegos de ese estilo, hasta que jugué casi todos ;_;

Y aún hoy es una franquicia que me gustó por sus juegos, y me siguió gustando por la variedad de sus personajes, por los patrones de balas que caracterizan a cada personaje, como que el creador del juego pensó cuidadosamente en que cada jefe se sintiera único y reflejara lo que ese jefe significaba, y así se ha mantenido, y encuentro que esa dedicación se nota en cada una de ellas. Mi favorita de pasar es esta:


Y este fue mi intento de ser buen jugador de Touhou, hasta que lo tomé como diversión después de eso.


La verdad la paso bien jugando el juego, aunque no he conocido a más personas que lo conozcan, ni tampoco he buscado grupos ni nada para juntarme con gente que lo haga. Me gusta jugarlos, y me acompañaron a aliviar mi estrés cuando la universidad y la vida real me atacaba, y los personajes son tan carismáticos que de vez en cuando subo fanart de ellas aquí. Hay mucho, mucho fanart, muchos remix de música del juego que son geniales. Hoy en día los sigo jugando, aunque ya no tan seguido como antes, pero siempre que vuelvo a ellos me recuerdan por qué era tan entretenido jugar estos juegos en primer lugar.

Eso, tenía ganas de compartir esto porque no lo había hablado nunca tan directamente, y creo que es una parte de mí que de a poco quería mostrar. Quiero hacer cosas similares a esto, pero con otros juegos, o música, o libros, o aficiones que tengo que están esparcidas dentro de mí, y así me libero de a poquito. Y así de paso ver si a gente que no conoce de todo esto también les termina gustando, quien sabe.

PD: conocí Bad Apple antes de saber que era de Touhou, y cuando me di cuenta que era de Touhou me di cuenta de lo grande que era el fandom allá en Japón, y de lo dedicados que son a hacer cosas tan geniales sobre algo que les gusta. es genial en ese sentido.


domingo, 19 de agosto de 2018

Comfy


No he escrito mucho por aquí como dije que lo haría, aunque no puedo decir que esté arrepentido de eso. No se me da escribir tan directamente de mi vida, aunque estoy segurisisisisisimo que de a poco eso se irá dando más y más, porque ya puedo hablar más directamente de lo que siento y de lo que está pasándome en esta vida.

Este año especialmente ha sido gigantesco para mí, en muchas maneras, y aunque el comienzo haya sido horriblemente difícil, y muchas veces pensé que estaría atrapado en un ciclo del que no podría salir, me animé, me di las fuerzas y con el apoyo de la  gente que me quiere he ido avanzando y dándome cuenta de la persona que soy en verdad.

Me he ido conociendo de verdad, sin enfocarme como antes en lo que quería ser, pero yendo al paso que va antes de eso, que es saber cómo eres en la realidad. Y ahora que entiendo lo que soy, cómo soy, lo que me gusta y lo que me disgusta de verdad más allá de las apariencias y máscaras que me ponía frente a todo el mundo, y creo que resultó aunque me haya costado mucho al principio. Ahora soy una persona más honesta en ese sentido, intentando hacer todas las cosas porque las quiero hacer de verdad, y no por estar obligado a hacerlas, no porque haya que cumplir alguna expectativa, o por mantener el status de "buena persona" con el resto. Ha sido un largo camino, pero puedo decir de verdad que ya puedo enfrentarme a la vida tal y como soy, aunque eso no quiera decir que sea fácil.

Y saben? A pesar de todo lo que ha pasado, estoy feliz. Estoy feliz de poder llorar cuando sienta las ganas de hacerlo, o de reir a todo pulmón cuando me invada. Estoy feliz de poder abrazar cuando quiera hacerlo, y de decir claramente al mundo lo que me gusta hacer y lo que quiero hacer, aunque nada de eso esté en verdad claro. No tengo una meta a largo plazo de lo que la gente llama una "carrera", pero sí que tengo metas sobre mí, sobre lo que quiero llegar a ser, y lo que quiero poder seguir haciendo de ahora en adelante. Estoy feliz, porque por primera vez en muchísimo muchísimo tiempo estoy decidiendo las cosas que quiero hacer no para satisfacer a los demás, pero para satisfacerme a mi mismo, al fin después de tantos años soy libre de esas ataduras que tenía y que no me dejaban pensar en nada más allá de los demás...

Y eso me hace sentir lleno, de una manera que es muy muy difícil de explicar, pero que la gente que seguramente ha estado en una situación similar lo entiende. Esa sensación de que vas por el camino correcto, aunque las cosas no sean perfectas, puedes apreciar las cosas pequeñas de esta vida que te hace feliz, y eso ya es un paso gigantesco. Al menos para mí lo es, que pasé de torturarme cada día porque no me permitía pasarlo bien hasta terminar todas mis obligaciones... y hace poquísimo, luego de tanto tiempo, entendí que esas obligaciones nunca terminarían, y que tenemos que aprender a disfrutar cada momento aunque todo el mundo nos rete por hacerlo o nos diga lo contrario.

Aprendí a mirar el cielo mientras voy avanzando por este camino de la vida.

sábado, 28 de julio de 2018

Showing


Conocerse a uno mismo está dentro de las cosas que son más difíciles de lograr en esta vida. Todavía estoy de acuerdo con eso.

Aunque ya no lo veo como algo malo, ni como algo imposible. Bueno, quizá imposible sí, porque somos personas, y las personas cambian constantemente cuando son honestas con ellas mismas, como yo estoy aprendiendo a serlo.

Pero no puedo decir que sea algo malo. No es ya algo frustrante saber que me conozco poco, y que quizá nunca me conozca de verdad. No es malo para mí saber que quizá nunca me sienta tan acompañado como quiero sentirme, rodeado de gente que es tan distinta a uno mismo, con ideas sobre esta vida que aún no puedo entender, o puntos de vista que no voy a poder compartir o implementar en mi vida, por mucho sentido que tengan no me gustan...

El problema es dejarse llevar por todo sin intentar controlar lo que pasa. Aceptar que este es el camino que quiero recorrer y que no importa lo que me diga el resto. Si me hago daño, me haré daño. Si sufro, sufriré. Si algo malo pasa, no me arrepentiré. Si algo bueno pasa, lo agradeceré y lo disfrutaré como se debe.

Aceptar de a poco que como persona hay un conjunto de colores que te define. Involuntariamente tiendes a dirigirte hacia un extremo de algo, más que al otro. Lo importante es no ocultar ese hecho, lo importante es tener el valor de ser azul cuando todos consideran que ser verde es lo mejor. Porque a ti te gusta el azul, o cualquier otro color. Y si quieres ser verde como el resto está bien, pero nunca debería hacerse para complacer a otra persona, o para cumplir sus expectativas, o para aparentar por algún miedo.

Es difícil aceptarse a uno mismo. Liberarse de todos los miedos y prejuicios que implican ser de una u otra manera, y pararse frente al mundo diciendo "yo soy así". Es difícil porque cuando la gente hace eso y dice "yo soy así", es muy complicado no volverse intolerante hacia el resto de personas que es distinto a ti. Es difícil no querer criticar a los demás de la misma manera que ellos te habían criticado a ti tanto tiempo. Hay un resentimiento dentro de cada persona incomprendida que es muy difícil de superar y eliminar. Un resentimiento que va a contaminar todo tu crecimiento como persona si lo dejas estar ahí...

Y de la misma manera, hay gente que dice "yo soy así" y esa es su excusa para no mejorar como persona, para autoplocamarse depresivos o flojos o glotones o abusivos o mandones, y no hacer nada para intentar disminuir o solucionar ese lado malo que tienen... dicen "soy así", y se olvidan de crecer como personas, de aprender, de cambiar, de recordar respetar y aceptar las diferencias del resto...

Es todo tan subjetivo en ese sentido, que no se va a poder entender de una manera universal... todos tienen que recorrer su propio camino, a su manera. Lo que resulte con uno mismo puede no resultar con otras personas, después de todo no somos máquinas que fueron hechas iguales, cada persona es un mundo.

Aunque si tuviera que ponerlo con mis palabras:
Es importante conocerse, y mostrarse siempre como uno es, y estoy aprendiendo a hacerlo. Es importante saber lo que te gusta y lo que no, y mostrárselo al mundo. Lo que amas, lo que odias, lo que te hace sentir bien, lo que te hace enojar. Si algo te hace enojar al punto de ser furia, tienes que aprender a controlarlo, a reducirlo, hasta que puedas mostrar tu enojo sin perder el control, pero no esconderlo por completo. Si una parte de ti le hace daño a otra persona, tienes que aprender a controlarla, o si te sientes dañado por algo, tienes que aprender a decirlo, a hacerlo saber. A veces es difícil recordar que nadie puede leernos la mente como para que adivinen lo mal que estamos, o lo mucho que algo nos disgusta. Y es importantísimo recordárselo al resto, mostrarles siempre lo que nos agrada y nos disgusta, porque todos nos juramos el ombligo del mundo, y se nos olvida que somos todos olvidadizos, y olvidamos fácilmente cosas de las demás personas, por muy cercanas que sean.

Es difícil conocerse a uno mismo. También es igual de difícil no esconder ese conocimiento tras un muro, y que el resto pueda verlo. Pero he visto lo bien que hace cuando logras hacerlo y mantenerte así, libre y sin muros tras de ti que te escondan del mundo. Mostrándole a todos quién eres de verdad, aunque no te conozcas por completo, muestra lo que sabes.

miércoles, 4 de julio de 2018

Halfway

Mitad de año ya, se pasó tan rápido a fin de cuentas, y es un poco difícil hacer un balance de mi vida en este momento, pero creo que de a poco todo se está poniendo mejor, aunque hay más subes y bajas que de costumbre.

No suelo escribir cosas así a mitad de año, siempre habían sido momentos caóticos para mí, donde suele atraparte todo lo que pasa a tu alrededor y simplemente te olvidas del tiempo, y cumples obligaciones, y vas de un lado para otro, y lo único importante es vivir y seguir adelante, hasta que se acerquen fechas más festivas o tengas un momento para respirar.

Este año para mi ha sido todo lo contrario, ha sido el año en el que más he respirado de todos los demás, y me he podido dar cuenta de aspectos de mi vida que había dejado enterrados y que no había tocado de hace muchísimos años.

Cosas malas de mi personalidad que por conformismo había dejado estar.
Cosas buenas que no había podido resaltar.
Cosas que antes de darme cuenta ya me hacían llorar, por la pena que sentía de que a pesar del tiempo nada había cambiado...

No sé, quizá no haya sido el año más productivo académicamente, o profesionalmente, y la verdad es que eso se ha retrasado tanto que no puedo dejar de pensar que por poco toma el peor camino posible, pero por el lado de mi avance personal... he descubierto tantas cosas, que creo que puedo decir que he crecido un montón, más de lo que pensé...

Aunque estoy mucho más sensible que antes. Ya no soy ese pilar inquebrantable que a muchos les gustaba que fuera. Ahora siento mucho cada cosa que me dicen, o cada cosa que me pasa, como si estuviera recibiendo todo sin ningún filtro o ninguna máscara.
Y duele más.

Pero también se siente mejor cuando las cosas son buenas.

Es una forma de vivir  tan distinta a lo que estaba acostumbrado, y aún así siento que mi esencia no ha cambiado, es sólo que creo que de a poco me estoy volviendo más fuerte de verdad.

Hay gente que miraría este año mío y diría que ha sido una total pérdida de tiempo.

Yo puedo decir con toda seguridad que ha sido un año intenso, realmente intenso, y eso no es malo.

Hoy me quebré un poco y lloré por una discusión con mi madre, y después de todo, me puse a pensar que hace mucho tiempo que no lloraba tan libremente. Y eso es bueno, a pesar de todo es bueno.

Ya no tengo encima esa maldición que no me dejaba llorar sin importar lo mal que me sintiera.

De a poco puedo mostrar mejor lo que siento al mundo.

lunes, 18 de junio de 2018


Otra semana.
Veamos hacia dónde nos lleva.
Veamos si tengo la decisión para enfrentarme a todo.
Veamos qué tan convencido estoy de mis propias palabras.