domingo, 19 de agosto de 2018

Comfy


No he escrito mucho por aquí como dije que lo haría, aunque no puedo decir que esté arrepentido de eso. No se me da escribir tan directamente de mi vida, aunque estoy segurisisisisisimo que de a poco eso se irá dando más y más, porque ya puedo hablar más directamente de lo que siento y de lo que está pasándome en esta vida.

Este año especialmente ha sido gigantesco para mí, en muchas maneras, y aunque el comienzo haya sido horriblemente difícil, y muchas veces pensé que estaría atrapado en un ciclo del que no podría salir, me animé, me di las fuerzas y con el apoyo de la  gente que me quiere he ido avanzando y dándome cuenta de la persona que soy en verdad.

Me he ido conociendo de verdad, sin enfocarme como antes en lo que quería ser, pero yendo al paso que va antes de eso, que es saber cómo eres en la realidad. Y ahora que entiendo lo que soy, cómo soy, lo que me gusta y lo que me disgusta de verdad más allá de las apariencias y máscaras que me ponía frente a todo el mundo, y creo que resultó aunque me haya costado mucho al principio. Ahora soy una persona más honesta en ese sentido, intentando hacer todas las cosas porque las quiero hacer de verdad, y no por estar obligado a hacerlas, no porque haya que cumplir alguna expectativa, o por mantener el status de "buena persona" con el resto. Ha sido un largo camino, pero puedo decir de verdad que ya puedo enfrentarme a la vida tal y como soy, aunque eso no quiera decir que sea fácil.

Y saben? A pesar de todo lo que ha pasado, estoy feliz. Estoy feliz de poder llorar cuando sienta las ganas de hacerlo, o de reir a todo pulmón cuando me invada. Estoy feliz de poder abrazar cuando quiera hacerlo, y de decir claramente al mundo lo que me gusta hacer y lo que quiero hacer, aunque nada de eso esté en verdad claro. No tengo una meta a largo plazo de lo que la gente llama una "carrera", pero sí que tengo metas sobre mí, sobre lo que quiero llegar a ser, y lo que quiero poder seguir haciendo de ahora en adelante. Estoy feliz, porque por primera vez en muchísimo muchísimo tiempo estoy decidiendo las cosas que quiero hacer no para satisfacer a los demás, pero para satisfacerme a mi mismo, al fin después de tantos años soy libre de esas ataduras que tenía y que no me dejaban pensar en nada más allá de los demás...

Y eso me hace sentir lleno, de una manera que es muy muy difícil de explicar, pero que la gente que seguramente ha estado en una situación similar lo entiende. Esa sensación de que vas por el camino correcto, aunque las cosas no sean perfectas, puedes apreciar las cosas pequeñas de esta vida que te hace feliz, y eso ya es un paso gigantesco. Al menos para mí lo es, que pasé de torturarme cada día porque no me permitía pasarlo bien hasta terminar todas mis obligaciones... y hace poquísimo, luego de tanto tiempo, entendí que esas obligaciones nunca terminarían, y que tenemos que aprender a disfrutar cada momento aunque todo el mundo nos rete por hacerlo o nos diga lo contrario.

Aprendí a mirar el cielo mientras voy avanzando por este camino de la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Mensaje !