lunes, 23 de enero de 2017

Stop


Cuando comienzas a llevar un ritmo de vida muy agitado, es muy difícil sacarle el provecho a los momentos de tranquilidad que se tiene, más aún si estos momentos se hacen mas frecuentes como lo eran antes de la época vertiginosa.
Es difícil sentarse y disfrutar de la tranquilidad cuando comienzas a pensar en todas las cosas que deberías estar haciendo pero que no estás haciendo para poder disfrutar de ese momento. Hay un conflicto en la mente entre el deber y la estabilidad. Entre la responsabilidad y el carpe diem. En mi caso, al menos, se me hace hasta difícil escribir esto gran parte de las veces.

¿Y qué pasa cuando esos momentos de tranquilidad son merecidos y no queda nada por hacer que te agobie ese momento?
Pues... al principio son nervios, una sensación de que algo estás olvidando, o que estás flojeando demasiado, más de lo que deberías. Esa vida vertiginosa te atrapa y te envuelve, forzándote a que te adentres más y más en ella, que cada vez demuestres que eres capaz de sobrevivir una vida aún más vertiginosa, y el torbellino lentamente te va tragando. En esos momentos cuando sientes que ha pasado un mes pero realmente ha pasado un año es cuando recién te pones a intentar descubrir cuándo tu vida se te fue de las manos, buscando en qué momento dejaste de tener el control.
Por eso es importante no olvidarse de disfrutar estos momentos, y de nunca hacer que sean poco frecuentes... es importante darse el tiempo de disfrutar el momento, de tener ocio, flojear, pensar cosas que no tengan que ver con el futuro, el trabajo y los problemas que te ataquen en ese momento. Ya habrá momentos para prepararse para las peleas futuras, pero este no es uno de ellos.
Al menos por mi parte recién estoy dejando de sentir poco a poco que algo queda pendiente por hacer, cuando es sólo una cosa, pero no quiero volverme algo de lo que en un futuro me arrepienta. De a poquito estoy tomándole el ritmo a escribir otra vez (no sólo aquí), y prefiero que sea así, que disfrute todo lo que haga, que siga viendo colores en estos espacios que voy llenando de letras.

La gente piensa que disfrutar de estos momentos donde "no hay nada" es simplemente desperdiciar tu vida, dejarla irse cuando podrías estar haciendo algo mil veces más "productivo". Para mí, estos momentos son reencontrarme con esa personita que vive dentro de mí, que muchas veces es olvidada, y muchas otras ignorada, e intencionalmente asesinada por otras personas. Para mí es darle espacio a esa personita para respirar, para que me permita seguir sonriendo al ver los pequeños detalles del mundo, para que me permita seguir mirando a la gente con la extraña mirada que tengo, para que me recuerde que gran parte de mi ser está en mi interior, para que me siga gritando que no me convierta en una cáscara vacía.

Te amo amor, gracias por tolerar a este sujeto que piensa tanta tontera junta. Vamos a llegar muy muy lejos juntos, te lo prometo u u.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Mensaje !