jueves, 9 de marzo de 2017

Go.


Cuando uno se despega de algún mundo, es difícil volver a tomarle el ritmo cuando te toca volver a él.
Aunque no es imposible, la verdad. Uno tiene que recordar que una vez se formo parte de él, y que por lo tanto algún lugar en él debe quedar para ti. Desde ese lugar hay que empezar a presionar, presionar fuerte hasta que tengas el espacio que te gustaría tener, y desde allí es solamente caminar hacia adelante, hacia donde tú quieras llegar en ese mundo.
Hay que hacerse la idea de que si estuviste en ese mundo en algún momento es porque fuiste necesario allí, y esa necesidad no desaparece fácilmente, después de todo somos personas, y como tales dejamos grandes huellas de lo que nosotros somos en el resto de la gente. No importa si eres tímido, o reservado, o si gritas tu nombre y lo que haces a los cuatro vientos, todos dejamos nuestra huella de la misma manera y del mismo tamaño.
Relacionándonos con la gente.

Como persona tímida y que no habla mucho, es complicado aceptar esa verdad, pero es sorprendente que un simple hola o una conversación de cinco minutos cambie completamente el espacio que tú tenías en ese mundo.

Mucha gente puede hacerte un espacio en su mundo en cualquier momento, y es decisión de uno decirles que sí o que no.
Depende de la cantidad de mundos que quieras formar parte.
Y más que nada, de la presión social y emocional que tú puedas soportar.

Yo por mi parte, me conformo con ser "relevante" en los mundos de los que dependo para vivir, y ser la persona más importante en el mundo de la mujer que amo.

Así que ni se te ocurra dejar de amarme u_ú

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