viernes, 29 de diciembre de 2017

Futuro y Pasado


Estos últimos días del año han venido con un bloqueo general, en muchas cosas. Por el lado creativo no he podido escribir, la mente la tengo en otros lugares, y cuando he querido escribir algo no me gusta las cosas que escribo. Se sienten demasiado fingidas las creaciones que resultan, y no me queda otra que esconderlas, hasta que la creatividad sea suficiente para embellecerlas lo suficiente.

Más que eso, me he estado fijando en la manera en la que la gente habla, o los temas de los que quieren conversar. Es algo que me ayuda a saber hacer diálogos, o comprender un poquito mejor las personalidades y así plasmarlas en algún personaje (que lamentablemente no existirá porque estoy escribiendo horrible). Lo que más he visto es que siempre tienen la cabeza en el futuro o en el pasado, olvidándose del presente. Siempre están comentando algo que hicieron, alguna experiencia que tuvieron, o algún problema que otra persona (obviamente no presente) les trae. Siempre están pensando y comentando qué es lo que les gustaría comer mañana, qué tipo de trabajo les tocará mañana, que cosas hay que tener listas para mañana, una semana más, o un mes más, qué fechas importantes se vienen, qué fiestas hay que preparar, qué reuniones hay que coordinar, qué compromisos deberán cumplir, qué harán para las vacaciones, a dónde les gustaría ir, qué cosas quieren comprar...

No digo que esté mal, después de todo soy yo el que lo está hablando, o sea, una persona que tiene muy malas capacidades para comunicarse... pero es muy extraño para mi que casi siempre las conversaciones estén centradas en el futuro o en el pasado... o sea, no me extraña que a la gente le cueste un montón conocer personas nuevas cuando todas sus conversaciones se basan en el futuro y el pasado, en cosas que tienes que tener en común por el otro para que la conversación fluya bien.

Quizá las personas somos así, no sabemos hablar del presente, solamente apreciarlo. Después de todo, todos consideran lo peor del mundo empezar a hablar del clima, o de las cosas que te rodean mientras hablas con alguien. Mientras juegas algo con alguien es mucho más fácil hablar, reir y molestarse sobre el presente, porque están pasando las cosas en el momento... pero todavía no encuentro la manera de traspasar consistentemente eso a la realidad... solamente podría hacerlo si alguna anécdota se crearía, o la crearía para mí el alrededor... como cuando vas a comer un helado con alguien y a ti o a ese alguien se le cae la mitad al suelo sin querer, o porque hizo algo extraño, o le hayan cambiado los sabores sin darse cuenta, o alguno de los dos puso una cara extraña al querer probar un sabor que nunca antes había probado.

Y luego esas mismas anécdotas chistosas deben ser contadas a aquellos que queramos, para hablar de ese entretenido día pasado. Hablando en pasado otra vez. Y obviamente de cómo te gustaría volver a ver a esa persona con la que te pasaron esas anécdotas porque es entretenido. Hablando en futuro otra vez.

Tenemos la cabeza en el pasado o en el futuro, pero muy muy raras veces en el presente. Así es como somos, muy rara vez apreciamos el presente, y por eso sentimos que vivimos tan poco y la vida se nos escapa. Si no estamos recordando el pasado estamos planeando el futuro.

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