lunes, 8 de mayo de 2017
Viaje
Al volver del viaje que tuvimos los dos, me di cuenta de muchas muchas cosas.
Primero (y más importante), fue que estamos creciendo juntos, que uno de verdad puede sentir esa unión tan fuerte que tenemos, y que seguirá ahí sin importar lo que pase. Es extraño decir este tipo de cosas cuando ya estás tan viejo para cosas cursis, pero hay rasgos de la personalidad que nunca van a desaparecer, y ser cursi creo que en mi caso no va a irse durante mucho tiempo.
Compartir tantas cosas contigo, vivir esa experiencia que es viajar a otro país contigo, conocer lugares maravillosos juntos, no tenerle miedo a lo desconocido (porque FUE desconocido hacer un viaje prácticamente épico para allá) porque estamos juntos, y nos sentimos muy seguros mientras nos tengamos el uno al otro.
Son ese tipo de cosas pequeñas que uno no piensa en un principio que están ahí, pero cuando uno las nota se da cuenta del verdadero valor que tienen, de la mucha confianza que nos tenemos y lo mucho que nos amamos, a nuestra manera, en este estilo de vida que tenemos y que espero que no dure por siempre, ojalá cambiarlo por situaciones muy parecidas a las que tuvimos en ese viaje.
Por eso y muchas cosas más te amo mucho amor, creo que nunca dejaré de escribir aquí, aunque a veces demore más que otras en escribir.
Segundo, hubo algo que aún no puedo explicar muy bien que pasó cuando llegamos a la puerta del sol, y mientras caminábamos mojándonos sin parar (que te comente que cuando dormí ese día cerraba los ojos y veía la lluvia y las gotas cayendo xd). Si hubieras jugado Earthbound podría explicártelo mejor, pero voy a tener que intentar explicarlo así a la mala nomas.
Hubo un momento mientras estábamos parados esperando que se despejara, después de esa larga subida, donde no teníamos cómo ocultarnos de la lluvia (además de los "impermeables"), mojados y muertos de frío húmedo, que no me quedó otra que dejar de resistirme y entregarme a la lluvia, dejar que me golpee y acostumbrarme a ella, hacerla mi amiga. En ese momento me di cuenta que estaba visitando uno de los lugares que me habían hecho crecer como persona, me habían mostrado una opción ante los problemas que nunca antes había considerado, que me habían dado una fortaleza que tenía y que nunca antes había usado.
No sé cómo explicarlo mejor, pero desde ese entonces tengo una sensación de que soy una persona más fuerte. Obviamente no físicamente (aunque técnicamente también salimos, obligadamente, más fuertes físicamente después de ese viaje), pero más mentalmente, como si la lluvia y la montaña me hubieran entregado algo que debía apreciar.
Por eso no paraba de decirte que prefería mil veces que nos haya tocado ese nublado antes que el soleado turístico.
Hay otras cosas que también me di cuenta, y que en el fondo crecimos mucho en ese viaje, pero no vale decirlo todo aquí porque el resto no son cosas interesantes de leer, aunque sean útiles.
Sólo me queda decir respecto a eso que estoy muy feliz de haber hecho ese viaje contigo, y que sigo muy enamorado de ti.
Te amo mucho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Deje su Mensaje !