martes, 26 de septiembre de 2017

Reaching Out


Siempre digo que intentaré ser más constante, en todo sentido, pero la verdad es tan, tan tan difícil.
Se me ocurre que mucha gente pasará por el mismo problema. Esos momentos en los que se dice "haré algo", o "intentaré ser mejor en esto", y luego las ganas duran una semana, dos semanas, quizá un mes, a veces menos de tres días. Empujarse a uno mismo hacia arriba es una lucha constante, que no va a acabar ni hoy ni nunca, y que no estoy sabiendo pelear actualmente.

No es fácil para mí poner en palabras lo que voy sintiendo, porque es simplemente estar decepcionado de uno mismo. Mirar atrás y decir "debí haber hecho eso en vez de haber hecho esto otro", o "debí ser menos flojo y haber terminado esto antes". Invadirte de ese sentimiento de culpa y arrepentimiento y tratar de impulsarte hacia arriba con ellos, de manera de esta vez si terminarlo. Pero una vez más volver a caer en lo mismo, y unos meses después volver a pensar lo mismo, y el ciclo empieza otra vez.

Con este blog ocurre algo similar. Muchas veces me he sentido de una manera u otra, y he pensado en escribirlo aquí, pero por distracciones o por mi cabeza de pollo termino no escribiendo nada. Otras veces sí que lo recuerdo, pero no me hago el tiempo de escribirlo y prefiero hacer otras cosas, como si ese resto de cosas fuera más importante que esto cuando no lo es.

He estado peleando todo este año con el mismo problema, y uno de los únicos problemas interiores que me falta resolver. Es un problema que no afecta en nada al resto (afortunadamente), pero sí que atrasa mi vida un montón... es muy desagradable. Es un ir y venir de ánimos y desánimos, de luchar contra la corriente y dejar que la corriente te tire hacia atrás un rato más. Es decepcionar a gente y volver a hacerles ilusiones otra vez. A la gente le cuesta medir este tipo de problemas, porque no es algo que veas en todos lados, o quizá sí, pero son otro tipo de problemas los que suelen llevarse toda la atención, como lo son la depresión, la baja autoestima y las ansiedades. Lo mío (lamentablemente) es distinto, y es muy, muy fácilmente confundido con flojera, y la gente lo deja ahí, dice "deja de ser flojo" y piensa que solucionó todo el problema.

Si fuera tan fácil... bueno, he hablado del tema mil veces ya, pero vamos a intentarlo una vez más: mi problema es una mezcla abrumadoramente pesada de ser un tipo demasiado competitivo, de querer ser el mejor en todo, pero que no posee la capacidad de dedicarse a algo por completo. ¿Por qué? Porque sé que podría ser bueno en muchas cosas, y de verdad me encantaría ser bueno en todas ellas a la vez, pero no puedo. Tengo que decidir entre una u otra, y en esa indecisión me dedico a medias en todas, o no me dedico a ninguna. Me da miedo dedicarme al 100% a algo porque pienso que ese algo va a consumirme por completo, y no voy a hacer otra cosa que pensar y trabajar en ese algo, ignorando todo lo demás. Todavía no puedo encontrar ese balance que necesito... pero cuando lo encuentre, siento que avanzaré tan rápido en todo que no pareceré la misma persona, y quizá no vuelva a pasar por un problema interno tan terrible otra vez, haciendo que todo lo de afuera se vea estúpidamente fácil... pero primero hay que superar esto.

Hace un tiempo atrás decidí que iba a dedicarme a dos cosas (ciencia y literatura), y una tercera para distraerme (música); pero eso no evita que piense luego en todo el resto de cosas que podría haber hecho, o si realmente fue esa la mejor elección. Al final termino olvidándome de esa decisión que hice, y vuelvo al desorden normal hasta que lo recuerdo. Y entonces digo "ok, ahora sí que sí", pero todo en mi cabeza vuelve a desordenarse. Marea. Da asco. Y da pena también, al ver que todo el resto de gente avanza, y tú sigues pegado en lo mismo de hace ya tanto tiempo.

Es un problema tan pequeño, pero tan grande a la vez... y sé que mucha, muchísima gente tiene el problema más que solucionado, y lo que es mejor para ellos: jamás fue un problema. Y ese tipo de gente seguramente te mirará en menos cuando llegues a contarles de tu "pequeño" problema. Creo que es importante que siempre, pero siempre se recuerde que todos somos personas distintas. Todos peleamos nuestras propias batallas, a todos nos cuesta algo, lo que puede ser facilísimo para ti puede ser muy muy difícil para otra persona, no existe nadie perfecto. Es muy importante recordar que por muy pequeño que el problema te parezca a ti, puede ser el problema más grande para otra persona, y quizá nunca entiendas por qué es así. Hay que pasar por muchas cosas para recordar esto cuando te cuenten un problema, e intentes darle algún consejo o solución.

A ver si esta vez que digo "ahora sí que sí" realmente será la última...

PD: Debería dejar el link original a los dibujos, comienzo a sentir que me "robo" su arte u_u

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deje su Mensaje !